Nuevos retos

Recuerdo que cuando era un niño -de unos siete u ocho años-, pocos días antes de empezar de nuevo las clases en el colegio tras las vacaciones de verano, un sentimiento de miedo o angustia me invadía por dentro.

No, no se trataba de dejar de tener el tiempo libre de las vacaciones. Era más bien una cuestión de miedo frente a una situación desconocida: todos los niños en el patio, sin saber quiénes podrían ser mis compañeros, ni qué clase me tocaría…¿y si me despisto y no sé a dónde tengo que ir?

Con unos cuantos años más a las espaldas, en cierto modo, sigo teniendo ese tipo de nervios antes de afrontar un nuevo reto. ¿Y si la decisión no es la correcta? ¿Y si no lo hago bien? ¿Y si defraudo a aquellos que confían en mí?

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Por suerte, creo que no soy la única persona a la que le pasan este tipo de cosas. Instintivamente, la especie humana tiende a querer arriesgar poco. Hasta que nos damos cuenta de que fuera de nuestra zona de confort, se encuentran las mayores recompensas.

Con el tiempo he aprendido que detrás de todas estas preguntas y sentimientos encontrados es donde está el sentido de la vida. Para mejorar y crecer en cualquier aspecto, es necesario “sacudirse” esa presión y caminar con paso firme hacia aquello que deseas.

A veces, es necesario volver a empezar. Asumir nuevos retos. Sentirte perdido para poder encontrarte.

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Me he dado cuenta tambien de que las decisiones más difíciles de tomar, son las que a la larga las que mejor te hacen sentir al mirar atrás. Porque haya o no haya salido como esperabas, fuiste lo suficientemente valiente para tomar esa determinación. La determinación de ir a por esa posibilidad en la que tú creíste. Y sea cual sea el resultado, de cada una de tus acciones hay una lección aprendida.

Y al final, solo se trata de vivir, sin pensar en mucho más. ¿Te imaginas todo lo que se perdería un pájaro con miedo a volar? Pues ya sabes: líbrate de tus miedos, abre tus alas…y disfruta del paisaje.

2 thoughts on “Nuevos retos

  1. No he dejado de pensar mientras leía esto.. Y qué razón tienes!
    Abriré yo también las alas y arriesgaré !

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