Videojuegos de mi infancia: primera parte

Muchas veces recuerdo mi infancia. Aquel momento de mi vida en el que disfrutaba saltando sobre los charcos con mis botas de agua, la fruta sabía intensamente, y la diversión no se medía por la cantidad de fotogramas ni la calidad de los gráficos. No. En aquella época, las cosas se medían por  el puro grado de diversión.

También disfrutaba mucho viendo una y otra vez “Regreso al futuro”, mientras soñaba tener un aeropatín como el de Marty McFly, o aquellas Nike que se abrochaban solas. (Desde luego, las expectativas que crearon para el 2015 con coches voladores y chaquetas que se secaban solas, han dejado a la realidad un tanto descafeinada…pero al menos tenemos iPhones 😉 )

Así que, después de este off-topic hacia “películas de mi infancia”, y aprovechando la situación, subíos en este DeLorean y volvamos a principios de los años 90…

 

Maelstrom

Tú y tu nave contra cientos…miles…millones de asteroides que debías destruir disparándoles sin piedad. Por desgracia, no fue lo único que destruí con este juego: la papelera metálica (negra con una banda roja y el escudo de Porsche) que teníamos debajo de la mesa sufrió mis patadas nerviosas…y terminó pareciendo una pieza de diseño.

Monkey Island

No tendría más de 4 o 5 años cuando disfrutaba de esta gran aventura gráfica. Con esa edad, huelga reconocer que mi nivel de inglés era equivalente al de una patata. Pero en aquellos tiempos, los juegos en Macintosh se jugaban así: sin traducir. A día de hoy, doy gracias por ello ya que estoy seguro de que de forma inconsciente, jugando, contribuyó mucho a mi aprendizaje.

Spaceship Warlock

Recuerdo con especial cariño este juego. En un momento dado (que yo me sabía de memoria) salía un “malo”, así que muchas veces deambulaba por la ciudad evitando el punto exacto en el que salía. Sin embargo, creo que mi momento “top” del juego era acercarme al “barman” y pedirle cualquier bebida…y que el vaso que me entregaba se correspondiera con mi petición (vaso de tubo para los refrescos, vaso clásico para el Whisky…), sencillamente me hacía colapsar. Su pegadiza música todavía resuena por los entresijos de mi cabeza…al igual que la de otro juego que dejo para otra ocasión.

Spin Doctor

Otro clásico. Había que llegar con tu “palito” hasta la meta evitando todo tipo de trampas intermedias. Rivales, pinchos, dinamita,  puertas…con bonus de tiempo y de “perlas” conseguidas. Hace algunos años lo compré para el iPhone, pero ya no era lo mismo. (Ya no está disponible desde la salida de iOS 11, porque los desarrolladores no lo actualizaron a 64 bits).

Vette! (y Color Vette!)

Qué decir. Juego de carreras que yo utilizaba como mi simulador de conducción, dando interminables paseos por la ciudad. Sí, era un “yonki” de los coches. Años más tarde salió una versión mejorada con la que también gasté mucha rueda por la ciudad…pero esta vez en color.

 

Todavía quedan muchos más en mi cabeza…y los compartiré con vosotros. Estoy seguro de que a más de uno/a le hará ilusión volver a revivir algunos de estos momentos en su cabeza.

¡Hasta pronto! (en serio).

 

 

(Pero en serio, en serio).

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